
Fueron 22 años de condena los que pasó en la cárcel. Casi la mitad de su vida, porque tiene 46. La jueza de Ejecución Penal de Villa Mercedes, Nora Graciela Villegas le concedió la libertad condicional en octubre del año pasado. Poco después se radicó en Santa Rosa del Conlara donde cometió un hecho que tiene indignado y conmovido al pueblo: hirió a una menor en el cuello y escapó cuando pensó que la había matado. Él se llama Diego Domingo Ponce. En 2003 fue sentenciado a prisión perpetua por matar a su novia.
La reconstrucción que expuso el fiscal Marcelo Saldaño esta mañana en la audiencia de formulación de cargos fue escalofriante. Una escena de terror: el padecimiento de una nena que solo tiene 10 años y que ahora está internada en el Sanatorio Allende de Córdoba. Tuvieron que operarla por las heridas profundas que le hizo en la garganta.
Ponce llegó hasta la casa de Emma, distante a unos 3 kilómetros del centro, en el paraje Los Peros (zona rural), a las 12:30 de este martes. Golpeó las manos y cuando salió la nena le dijo que estaba buscando trabajo. Ahí, cree el representante del Ministerio Público Fiscal, que Ponce se dio cuenta que estaba sola, y que no le costaría mucho trabajo entrar. Le pidió un vaso de agua, cuando se dio vuelta la tomó del cuello y a la fuerza la llevó hacia el interior.
Esa escena quedó captada por las cámaras exteriores de la vivienda. La hirió una vez. Le pidió plata y ella entendió que debía obedecer. Pero él no se tuvo, ni siquiera cuando le entregó 900 mil pesos y 100 dólares. Le volvió a dar un puntazo en la parte baja del cuello. La víctima, según reveló el fiscal, “para que no le siguiera haciendo daño se hizo la muerta”. Creen que el arma homicida fue un cutter.
Ponce salió corriendo, se subió a la bicicleta que lo había conducido hasta ahí, y se fue hacia la ciudad. Entonces Emma, herida, pidió ayuda a la primera persona que iría a rescatarla: su madre. Le hizo una videollamada.
A partir de allí la comunidad toda se involucró y fue aportando lo que sabía de atacante. Se viralizó una foto de cuando se conducía en la bicicleta, y por eso la Justicia pudo llegar rápido y juntar las evidencias para incriminarlo.
Pocas horas después estaba acorralado. Cuando supo que lo buscaban fue a la comisaría y quiso desvincularse, diciendo que estaba en otro lugar, pero ya había demasiadas pruebas en su contra. A esa altura del día (que ya habían pasado más de tres horas) se había cambiado de ropa.

Momento de la audiencia donde fue imputado este miércoles por la mañana.
El juez de Garantía Nº 2 de la Tercera Circunscripción Judicial, Jorge Pinto hizo lugar a la formulación de cargos que pidió el fiscal: “Robo calificado por el uso de arma (Art. 166 inc. 2°, primer supuesto del Código Penal), y “homicidio criminis causa, en grado de tentativa” (Art. 80 inc 7° y 42), en calidad de autor. Se ordenó su inmediato traslado al Servicio Penitenciario Provincial.
“Entendemos que más allá del móvil del robo hubo una intención directa de quitarle la vida a la nena, para borrar toda prueba que pudiera culparlo. Ya la había lastimado, ya tenía el dinero en su poder, innecesariamente le tiró el puntazo”, dijo el fiscal en declaraciones a El Chorrillero.
Las heridas pusieron en riesgo la vida de la criatura, por eso fue trasladada a Córdoba donde este miércoles fue operada y esperan su buena evolución.
También describió Saldaño que la conducta de Ponce “demuestra un total desprecio a la vida humana, con una criatura que no le ofrecía ningún tipo de peligro". Aportó que "la nena tuvo la fuerza suficiente en ese momento de crisis para hacerse la muerte y evitar que la siga agrediendo”.
La Policía pudo allanar la pieza que alquilaba, y donde vivía con una pareja, a la cual le había permitido quedarse ahí. A través de ellos accedieron al interior donde estaba la bicicleta y la mochila del sospechoso. Secuestraron un cutter que ahora será sometido a pericias. Lo que no hallaron fueron las prendas de vestir que usó en el hecho. Sospechan que se las descartó.
El fiscal destacó que se dio aviso al Juzgado de Sentencia de Villa Mercedes para que tome medidas y revoque la libertad del femicida para que termine de cumplir la pena tras las rejas.
El caso terminó demostrado que no hubo ningún tipo de control sobre esta medida, que era nada más ni nada menos que poner en la calle a un matador. Y no es la primera vez que la jueza Villegas es cuestionada por sus determinaciones.
Ponce había fijado ante la Justicia un domicilio en Villa Mercedes, y nunca comunicó que iba a trasladarse a Santa Rosa: incumplió uno de los requisitos que exige ese beneficio. Tampoco debía delinquir de nuevo, y sin embargo lo hizo.
Cuando se resolvió su traslado a la cárcel, que está en la ciudad de San Luis, dijo que temía lo que iban a hacerle los presos procesados al enterarse que había lastimado a una nena. Por eso pidió que su detención sea en Pampa de las Salinas donde transitó la condena por asesinar a su novia Laura Natalia Chirino que tenía 17 años, hace 22 años.

El monto del traslado a la cárcel de San Luis.