
En una nueva y picante edición de Hablemos de Política, el periodista Alberto Trombetta dialogó a fondo con el dirigente justicialista Diego González. El eje central del debate fue el ocaso político del exgobernador, la sorpresiva baja de su candidatura y el fuerte impacto en las bases de los recientes anuncios del actual Ejecutivo provincial.
La entrevista comenzó con una fuerte definición de Trombetta, quien puso sobre la mesa el verdadero motivo detrás de la repentina vocación constituyente del exgobernador: un 77% de rechazo en las encuestas, un nivel que describió como monstruoso e irreversible. Ante este panorama, González no dudó en describir la fragilidad extrema en la que se encuentra su antiguo líder.
"Se impone la dura realidad de lo que es la situación de él hoy como dirigente. La verdad es que está parado sobre un castillo de naipes. Ha perdido la energía política, la nafta se le ha terminado", disparó González.
Para el dirigente, resulta incomprensible que, teniendo la vida resuelta materialmente, el exmandatario insista en instalar un relato de proscripción que a la gente no le interesa, hecho que Trombetta ejemplificó con la bajísima repercusión de su última entrevista en medios propios.
Otro de los puntos álgidos de la charla fue la maniobra de bajarse de la candidatura a gobernador para postularse como convencional constituyente, algo incompatible por ley. Trombetta analizó que esto fue una excusa elegante para encubrir que no puede competir por su altísima imagen negativa.
Por su parte, González remarcó la profunda contradicción política de esta decisión, recordando el rol de los legisladores que le responden en la Legislatura.
"Es raro, porque todo el proceso previo no tenía el acuerdo del peronismo. Los diputados y senadores votaron en contra porque lo quería él. Entonces ahora se levanta un día cruzado y dice 'voy a ser constituyente', dándole legitimidad a la reforma", ironizó el dirigente.
El diálogo también abordó las recientes medidas económicas impulsadas por el gobernador Claudio Poggi, que incluyen sumas fijas de 100 mil pesos, un bono de medio millón a fin de año y el pase de categoría de miles de trabajadores estatales que provenían del Plan de Inclusión.
Mientras Trombetta destacó que estos anuncios traen previsibilidad y reactivación económica al circuito local, González fue categórico al calificar las decisiones como de estricta justicia social, asegurando que provienen de un gobierno con los pies en la tierra y con profunda empatía.
"Son medidas bien peronistas. Él asumía que Poggi no iba a tomar ese tipo de decisiones y se ha llevado la peor sorpresa. Es una política de apertura y cercanía que va mucho más allá de un simple ajuste inflacionario", subrayó González.
El cierre de la entrevista estuvo marcado por una contundente analogía literaria. A la hora de las reflexiones finales, González recurrió a la poética del tango para ilustrar la etapa actual que vive la dirigencia frente al exgobernador.
"Es como el tango Volver de Le Pera: 'Tengo miedo del encuentro con el pasado que vuelve a enfrentarse con mi vida'. Es cuando el sueño se convierte en pesadilla. Uno cierra los ojos, los vuelve a abrir y dice no, es mejor el presente. Hay que abrazarse a lo que viene, de la pesadilla hay que olvidarse rápido", sentenció el dirigente justicialista.