EL SENADO DIO MEDIA SANCIÓN AL PROYECTO DE LEY QUE BUSCA MEJORAR LA PROVISIÓN DEL SERVICIO ELÉCTRICO A LA POBLACIÓN Y DAR PREVISIBILIDAD A LA ECONOMÍA POR LOS PRÓXIMOS 10 AÑOS
El diseño establece políticas en torno a la infraestructura, la eficiencia energética y el financiamiento, con la proyección de obras clave para los sanluiseños.
por Leonardo Kram
El Senado aprobó por mayoría el Plan Maestro de Energía 2026-2036 para el Desarrollo Humano y Económico Sustentable de San Luis, una agenda estratégica de políticas públicas para la próxima década, que buscará mejorar la provisión del recurso para la población y las condiciones de producción del sector privado.
La votación fue de 5 votos a favor del bloque Ahora San Luis y uno en contra, de Hugo Olguín del bloque Frente Justicialista.
Adolfo Castro Luna (Ahora San Luis) fue el encargado de explicar los alcances de la iniciativa, como presidente de la Comisión de Recursos Naturales, Agricultura y Ganadería.
El legislador señaló en primer lugar que el proyecto fue abordado con los aportes de la coordinadora del plan Laura Giumelli, además de las mesas sectoriales realizadas entre 2024 y 2026, en Unión, Quines, Los Manantiales, San Martín, Villa de Merlo, Villa Mercedes y La Punta, de la que participaron representantes de la industria, energías renovables, minería, agricultura y turismo, entre otros. A su vez, valoró el trabajo conjunto con el Consejo Federal de Inversiones (CFI), al que la provincia se incorporó recientemente.
Esta fase inicial, de diagnóstico, involucró a más de 250 participantes, lo que permitió construir “una base sólida, plural y representativa para la definición de lineamientos, programas y acciones estratégicas orientadas al desarrollo energético sostenible de la Provincia”, de acuerdo a los fundamentos del proyecto.
Así se elaboró un balance energético provincial, un mapa de cobertura de servicios energéticos, el análisis de la normativa vigente, se identificó a los actores relevantes, la infraestructura necesaria y las alternativas de financiamiento, que permitieron el diseño del plan.
“Esto no es un catálogo de buenas intenciones, es una forma de manifestar y de plasmar una verdadera política de Estado por parte del Gobierno provincial. Políticas de Estado que trascienden las gestiones, el mismo desarrollo provincial e incluso próximas generaciones”, aseguró.
“Este Plan Maestro de Energía viene a cambiar una serie de paradigmas en materia energética en la provincia. Sabemos que los conflictos mundiales que se están desarrollando están detrás de un recurso tan estratégico como el energético. Este es un momento inteligente, oportuno para ocuparse del tema y tener una mirada de largo plazo”, argumentó.
“También cambia el paradigma para que la provincia tenga políticas reactivas ante el crecimiento, ante una demanda que no hay que atender de manera desordenada y pone en foco la proyección del territorio, ante el crecimiento de la demanda energética”, continuó.
“Es innegable que la demanda energética ha crecido en los últimos 10 años y va a seguir creciendo en los próximos 10 años. Solo hay que ponernos de acuerdo en cuánto y en qué magnitud”, sostuvo.
El senador justicialista Olguín (sus compañeros Sergio Moreyra y Alejandro Torres pidieron licencia por motivos personales), no acompañó el plan por considerar que se trata de una declaración que no establece las normas reglamentarias para aplicarlo.

El senador Adolfo Castro Luna explicó los alcances del plan. (Foto: Marcelo Lacerda9
Sobre el Plan Maestro de Energía
Castro Luna explicó que el plan propone tres escenarios de mínimo, medio y máximo crecimiento y las posibles acciones a llevar adelante. En sus 359 páginas, establece una proyección basada en cinco ejes: la eficiencia energética, la infraestructura y tecnología, la sostenibilidad ambiental, el financiamiento y la gobernanza.
Sobre el primer eje, apuntó que atraviesa todo el plan, para optimizar el uso de los recursos en todos los niveles: residencial, productivo y estatal. “La energía más barata es justamente la que no se tiene que transportar, la que no se tiene que producir. Es la energía que se ahorra y es la que a la que debemos apuntar”, remarcó. En este apartado se incluyen programas de mejoras edilicias, auditorías, educación energética y la promoción de hábitos de consumo responsable.
En cuanto a la infraestructura, plantea tres obras concretas para la red eléctrica. En primer lugar, propone el cierre del anillo del Gran San Luis, que concentra tres de cuatro líneas de 132 kv en la estación transformadora del Parque Industrial. “Esto genera un cuello de botella. Cerrar ese anillo mejoraría el acceso a los barrios del sur y equilibraría la calidad energética de Villa Mercedes”, adelantó.
La segunda obra es el cierre del anillo del sistema Norte, que une Santa Rosa y Candelaria y que permitirá duplicar la capacidad energética disponible en la región “dando a toda la zona una confiabilidad que hoy no tiene”.
La tercera obra es la extensión del sistema sur, que multiplicaría varias veces la potencia disponible en Dupuy, que pasaría de 4 MW a 100 MW. “El departamento tiene un potencial enorme en materia agrícola, ganadera y de otras producciones intensivas, siempre y cuando exista la energía necesaria para abastecer el riego, el crecimiento y desarrollo productivo”, explicó.
“En el desarrollo de la infraestructura energética en el mundo, el foco está puesto en el desarrollo de polos productivos, donde se centraliza más calidad de energía, más provisión para que se concentre en esos lugares la industrialización en origen”, agregó.
Además se priorizará el desarrollo de redes eléctricas inteligentes, la incorporación de tecnologías de gestión remota y la expansión de sistemas de subtransmisión. Asimismo, se propone la creación del Mercado Provincial de Energía Eléctrica (MPEE), una plataforma de transacciones locales para grandes usuarios y generadores distribuidos de Mediana Escala.
El eje de sostenibilidad incorpora la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, el seguimiento de la huella de carbono energética y la posibilidad de inserción en mercados de carbono, promoviendo tanto la generación renovable a gran escala como distribuida.
En financiamiento, se habilita al Ejecutivo a la realización de convenios públicos privados para las obras propuestas, al acceso a fondos multilaterales, mecanismos de repago a partir del ahorro energético y presupuestos plurianuales, con el fin de garantizar la viabilidad de las inversiones necesarias.
Y en gobernanza, apunta a una conducción unificada en el tema energético, en un contexto donde San Luis es la única provincia sin secretaría de Energía. Se contempla el fortalecimiento institucional, la articulación interjurisdiccional, la permanente actualización de los marcos normativos y la consolidación de capacidades técnicas para la implementación efectiva del Plan, en línea con una gestión moderna, transparente y orientada a resultados.
El plan, según los fundamentos, “permitirá consolidar una política pública energética basada en la planificación, la participación y la evidencia técnica, reflejando el compromiso del Gobierno de San Luis con un modelo de desarrollo sostenible, inclusivo y orientado al futuro y que acompañe el crecimiento poblacional y el desarrollo productivo sostenible con valor agregado en la provincia”.





