LA FE MOVILIZÓ A MÁS DE 227 MIL PERSONAS AL CRISTO DE LA QUEBRADA Y SEÑOR DE RENCA

Las dos principales celebraciones religiosas de la provincia convocaron a una multitud durante el fin de semana largo. Las actividades centrales contaron con la presencia del gobernador Claudio Poggi y reunieron a peregrinos de distintos puntos del país.

Fer-61-1-930x620

La fe volvió a ser protagonista en San Luis durante las festividades del Cristo de la Quebrada y el Señor de Renca, que en conjunto superaron las 227 mil personas según los datos oficiales difundidos por el ministerio de Seguridad.

La jornada central comenzó este domingo por la mañana en Renca, donde desde las 10 se realizó la misa principal seguida por la procesión en honor al Señor de Renca. La celebración fue encabezada por el obispo Gabriel Barba y contó con la presencia del gobernador Claudio Poggi, el vicegobernador Ricardo Endeiza y autoridades provinciales y locales.

Señor de Renca.

Según los datos oficiales, en esa localidad ingresaron 17.476 personas. Se contabilizaron 4518 vehículos, además de 2076 peregrinos que llegaron a pie o en bicicleta para cumplir promesas.

Durante la homilía, Barba centró su mensaje en la fe como sostén en los momentos difíciles y en la necesidad de renovar la confianza en Dios. Luego de la misa, los peregrinos acompañaron la procesión alrededor de la plaza central en un clima de profunda devoción.

Festividad del Cristo de la Quebrada. (Foto: Fernando Espinosa)

Por la tarde, la celebración continuó en Villa de la Quebrada, donde se desarrolló la misa central a las 15 y la posterior procesión, en lo que constituye el momento más convocante de la festividad.

En esa localidad ingresaron 210.411 personas entre el jueves y este domingo, en 38.013 vehículos, además de 5703 peregrinos.

Así se vivió la fiesta patronal del Divino Señor de Renca.

La ceremonia también fue presidida por el obispo Barba y reunió a autoridades provinciales, agrupaciones tradicionalistas, ex combatientes de Malvinas y miles de devotos que colmaron el predio frente al santuario.

Tras la misa, la imagen del Cristo recorrió las calles escoltada por granaderos, agrupaciones gauchas, monaguillos y banderas de ceremonia, acompañada por una multitud que siguió cada tramo de la procesión.

Cristo de la Quebrada.

A lo largo de ambas festividades, familias enteras, jóvenes y adultos mayores protagonizaron peregrinaciones de horas e incluso días, muchos de ellos a pie o en bicicleta, movilizados por la fe y la tradición.

Las cifras finales reflejan la magnitud de estas celebraciones, que año a año consolidan a San Luis como uno de los principales puntos de encuentro de la devoción popular.

Señor de Renca.