SE CAEN LAS CARETAS: SE MULTIPLICAN LAS DENUNCIAS CONTRA IDENTIDAD RADICAL, LA LISTA DE JOSÉ RICCARDO Y DANIEL MARIANI, POR CANDIDATURAS TRUCHAS Y ENGAÑO ELECTORAL

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Se presentaban como los dueños de la moral y los fiscales éticos del partido, pero quedaron atrapados en un escándalo de proporciones que sacude a toda la provincia: tras las primeras presentaciones en Junín, se sumaron reclamos idénticos en Ayacucho y Coronel Pringles por firmas presuntamente apócrifas, candidatos inventados y avales fraguados.

El proceso rumbo a las elecciones internas de la Unión Cívica Radical (UCR) de San Luis atraviesa una crisis institucional sin precedentes. El espacio «Identidad Radical», referenciado y conducido provincialmente por José Riccardo y Daniel Mariani, quedó en el centro de un verdadero tembladeral político tras confirmarse que las irregularidades en el armado de sus listas no fueron hechos aislados, sino un mecanismo sistemático que golpea por igual a los departamentos Junín, Ayacucho y Coronel Pringles.

Quienes históricamente han levantado el dedo acusador, pregonando una supuesta superioridad ética y repartiendo lecciones de republicanismo hacia adentro y hacia afuera de la UCR, hoy enfrentan un vendaval de denuncias por recurrir a las peores trampas de la vieja política: inflar nóminas con candidaturas truchas, fraguar avales y pasar por encima de la voluntad de los propios afiliados.

De las primeras denuncias en Junín a la réplica en Ayacucho y Coronel Pringles

Las alarmas se encendieron inicialmente en el departamento Junín, donde se formalizaron las primeras presentaciones ante la Junta Electoral Permanente por parte de afiliados que desconocieron de manera terminante haber firmado aceptaciones de cargo, advirtiendo incluso sobre rúbricas apócrifas y reservándose acciones penales por falsificación de documento público. En ese mismo departamento, filtraciones de mensajes internos dejaron expuesto cómo otro afiliado titular exigía su inmediata baja al enterarse de que lo habían incluido inconsultamente, remarcando que desde marzo ni siquiera reside en la provincia, mientras desde la mesa chica del espacio le imploraban que callara hasta que las listas fueran proclamadas.

Sin embargo, lo que comenzó en Junín destapó una maniobra provincial de fondo: con idéntica gravedad, en los departamentos de Ayacucho y Coronel Pringles comenzaron a multiplicarse los casos de correligionarios que descubrieron azorados que sus nombres fueron utilizados de prepo para rellenar casilleros en las listas departamentales de Identidad Radical, sin haber prestado consentimiento ni haber firmado jamás la documentación requerida.

Doble moral y desesperación electoral

En Junín, en Ayacucho y en Coronel Pringles la matriz es exactamente la misma: la falta de volumen territorial real de la línea de Riccardo y Mariani, que terminó empujando a sus armadores a inventar respaldos y usurpar identidades para simular una fuerza electoral que no tienen en los distritos.

Las caretas cayeron definitivamente: los autoproclamados "garantes de la moral partidaria" quedaron expuestos frente a toda la militancia por montar un esquema electoral ficticio. La maniobra no solo vulnera la transparencia de la interna radical, sino que deja a «Identidad Radical» al borde de impugnaciones masivas y de graves responsabilidades ante la justicia penal ordinaria.