ADOLFO MIENTE, SABE QUE NO HAY PLATA Y LO QUE DICE DE LAS TUBI ES UNA ESTUPIDEZ

Las TUBI cuestan 400 mil cada una por 7.500 alumnos/año representa una inversión de 3.000 millones de pesos/año. Si dejamos las TUBI y lo volcamos a los sueldos de los 40.000 empleados y los 20.000 del plan, me da un aumento para cada empleado de $4.166 pesos por mes.

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Diego Gonzalez en Hablemos de Política: En una entrevista incisiva en el ciclo Hablemos de Política conducido por Alberto Trombetta, el dirigente peronista, ex apoderado del PJ provincial y exministro de Seguridad, Diego González, analizó con crudeza el presente institucional y político de San Luis. Durante su intervención, apuntó contra las estructuras tradicionales del peronismo puntano, dejó definiciones tajantes sobre la herencia económica y el rol actual de los hermanos Adolfo y Alberto Rodríguez Saá, y señaló que San Luis está bien con Poggi gobernando.

El peronismo del siglo pasado y la convocatoria de Toro Negro

Al referirse al encuentro convocado recientemente por Adolfo Rodríguez Saá en la localidad de Toro Negro, González se mostró sumamente crítico y consideró que se trató de un evento anacrónico. Si bien reconoció la gestión histórica realizada décadas atrás, marcó una distancia insalvable con el presente y sugirió que el expresidente debería ocuparse de los asuntos nacionales en lugar de intervenir en la rosca local:

"Me parece que es inconducente, me parece que es fuera de lugar, fuera de época. Fuera de contexto. Uno sería necio si no reconociera los logros de aquel Adolfo Rodríguez Saá, el del siglo pasado... pero bueno, eso pasó hace muchos años".

González lamentó que se utilicen las fechas patrias con fines partidarios facciosos y lanzó una de las frases más fuertes de la jornada respecto al uso de los símbolos nacionales: "Esa convocatoria de Locro, viste, ensuciando la bandera con locro, digo yo, porque vos decís, bueno, aprovechándose de una fecha patria para no sé qué cosa".

El quiebre de 2017 y el descalabro de las finanzas públicas

El dirigente situó el inicio de la decadencia del modelo peronista provincial en las elecciones legislativas de 2017, tras la derrota de los Rodríguez Saá en las elecciones primarias frente a Claudio Poggi. Según su visión, la reacción política para revertir ese resultado electoral desconfiguró las arcas del Estado puntano.

"El 2017 no marca el comienzo del ocaso del peronismo tal como se lo conocía en San Luis solamente, sino que generó un gasto público considerable".

De acuerdo con el análisis compartido en la entrevista, la provincia sufrió una mutación estructural en su planta estatal, pasando de un esquema ordenado de 18.000 empleados públicos y 5.000 beneficiarios de inclusión, a una masa de 40.000 trabajadores estatales y 20.000 planes sociales. "Fue demasiado para el ego de Adolfo Rodríguez Saá... revertió el proceso y ganó él, sí, pero ahora lo que se ve es a qué costo", fustigó González, aclarando que no se habla del bolsillo privado sino llanamente de los fondos de todos los sanluiseños.

Desmentida matemática a los discursos oficiales y la esencia doctrinaria

Finalmente, González echó por tierra ciertos argumentos económicos que buscan culpar a las políticas sociales complementarias —como el otorgamiento de bicicletas o las iniciativas para las juventudes— del déficit general o de la situación salarial. Con números en mano coordinados con especialistas contables, demostró la falsedad de esos relatos instalados en la opinión pública.

"Las bicicletas son para los chicos, es acceso a la educación, es fomento".

El dirigente explicó que el costo anual de estas políticas de incentivo educativo ronda los 3.000 millones de pesos, lo que fraccionado uniformemente sobre la masa de trabajadores estatales y beneficiarios de planes apenas representaría un impacto menor por persona. "La cuenta dio 4.156 pesos por empleado... o sea, no es lo que dicen. ¿Por qué miente? Qué sé yo, habría que preguntarle a él. ¿Pero a quién va a convencer con esa boludez? Yo espero mucho más de él", concluyó con dureza respecto a los discursos que intentan justificar el ajuste actual.

Para cerrar su intervención, el exministro contrapuso las ambiciones personales de la vieja dirigencia con el verdadero sentido del movimiento, dejando una frase muy profunda que apela a la fibra militante histórica: "El peronismo es amor".